Conceptos

Conceptos del 1 al 11

D

02/10/2018
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Isla del Día de Antes. Así llamada porque los que visitan son incapaces de determinar un punto fijo del espacio desde el que poder medir de tiempo, lo que hace que sea imposible ubicar la isla en el presente.

Los viajeros deben saber que la isla que ven puede no ser la misma que vean los demás, ya que el paisaje parece reflejar la experiencia que tiene del mundo cada uno de los visitantes.

(Umberto Eco: La isola del giorno primo. Milán, 1994.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 162

Isla de los Dichosos. […] sus habitantes van vestidos con tejidos de araña suaves y purpúreos. No tien cuerpo pero se mueven y hablan como si fueran mortales. Parece que sean almas desnudas envueltas en una apariencia corpórea. […]

El viajero no hallará en la Isla de los Dichosos la oscuridad de la noche o la claridad de día a las que está acostumbrado; la baña constantemente una luz que es como la penumbra que precede a la aurora cuando el sol todavía no ha salido.

(Luciano de Samosata: Relatos verídicos. Siglo II)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 165-166

Isla de Dioniso. En la isla crece otra especie de vid, de cepas grandes y robustas que en su parte superior son mujeres de cinturas para arriba. […] El viajero no debe permitir que estas criaturas arborescentes lo abracen; embriagado al instante, caerá en un sopor que lo hará olvidar la familia, el honor y la patria. El que haga el amor con alguna de ellas se transformará en vid y echará raíces allí mismo.

(Luciano de Samosata: Relatos verídicos. Siglo II)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 166-167

Diranda. Está dividida en dos reinos. El viajero que llegue a Diranda quedará sorprendido ante la cantidad de ciegos, cojos, tullidos y mutilados que viven en la isla. Esto debe a la costumbre de organizar crueles combates de gladiadores en los que se enfrentan los jóvenes de ambos reinos. […] Estos combates son el método de que se valen los dos reyes de Diranda para frenar el excesivo crecimiento demográfico de la isla.

(Herman Melville: Mardi, and  A Voyage Thither. Nueva York, 1849.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 167

Peña de la Doncella Encantadora. Esta roca fue habitada por una doncella que allí fue señora. […] Muchos barcos […] se quedaban alrededor de aquella peña. De ninguna manera podían partir de allí si la doncella no deshacía los encantamientos con que quedaban apresados. De ellos tomaba todo lo que le placía […].

(Anónimo: Amadís de Gaula. Zaragoza, 1508.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 169

En la isla de Dubiaxo vive una secta de escépticos. Obsesionados con la idea de que el hombre no puede saber nada con certeza, han llegado a dudar, incluso, de su propia existencia.

(Alexander Moszkowski: Die Insel der Weisheit, Geschichte einer abenteuerlichen Entdeckungsfahrt. Berlín, 1922.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 531
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E

01/10/2018
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Ebuda. Sus habitantes son pocos y salvajes. […] Todos los días ofrendan una muchacha a una orca que vive en el mar, cerca de la costa. […] Cada mañana emerge del mar una orca asesina que devora a la muchacha a la que se ha encadenada a una roca de la isla.

(Ludovico Ariosto: Orlando furioso. Ferrara, 1516.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 175

Eea. Está prácticamente deshabitada, excepto por la presencia de Circe, la maga […]. Circe tiene la costumbre de transformar a sus invitados en lobos, leones y cerdos.

(Homero: Odisea. Siglo IX [?] a.C.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 175-176

Emo está habitada por caníbales que viven en chozas de bambú […]. Los cuerpos de los jefes y otros dignatarios están tatuados con intrincados dibujos que realizan artistas especialistas. El procedimiento del tatuaje es largo y penoso, pues empieza cuando la persona tiene diez años de edad y termina cuando llega a los treinta.

(Robert Michael Ballantyne: The Coral Island. Londres, 1858.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 178

Isla de los Empollones. Pueblan esta isla los niños a quienes sus padres hacen estudiar la lección durante toda la semana en lugar de dejarlos salir a jugar, obligándoles a pasar interminables series de exámenes. Como consecuencia de ello, sus cerebros crecen y se vuelven grandísimos, pero sus cuerpos se quedan chiquitísimos hasta que todos se convierten en nabos con nada más que agua dentro.

(Charles Kingsley: The Water-Babies: A fairy Tale for a Land-Baby. Londres, 1863.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 179

Ennasin. [Los] isleños están emparentados entre sí por lazos de sangre y matrimoniales, […] pero los grados de parentesco son tan extraños que nadie es madre, padre, yerno, nuera, tío, primo o sobrino de otro.

(François Rabelais: Le quart livre des faicts du bon Pantagruel. París, 1552.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 180

Entelequia. El viajero encontrará que la reina es joven, hermosa y muy elegante, a pesar de tener más de dos mil años. Cura las enfermedades cantando a los enfermos una canción adecuada a su mal, sin siquiera tocarlas. 

Algunos cortesanos hacen grandes cosas de nada y otros hacen que las cosas grandes se vuelvan nada.

(Françoise Rabelais: Le cinquiesme et dernier livre des faicts et dicts du bon Pantagruel, auquel est contenu la visitation de l’Oracle de la dive Bacbuc, et le mot de la bouteille; pour lequel est entrepris tout ce long voyage. París, 1564.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 180-181

Eolia. En el centro mismo de la isla, Eolo Hipótades levantó un palacio magnífico para él, su esposa, sus seis hijas y sus seis hijos, todos los cuales practican habitualmente el incesto.

(Homero: Odisea. Siglo IX [?] a.C.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 182

Escila y Caribdis. Deben su nombre a sus peculiares habitantes […]. Escila tiene doce pies, seis cuellos, seis cabezas y seis bocas, y en cada boca tres hileras de dientes. Suele salir de su cueva para devorar marinos incautos. Caribdis […] sorbe grandes cantidades de agua de mar tres veces al día y luego la escupe creando peligrosos remolinos.

(Homero: Odisea. Siglo IX [?] a.C.; Pausanias: Descripción de Grecia. Siglo IV a.C.; Ovidio: Metamorfosis. Siglo I.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 186-187

Espectralia es un mundo crepuscular, habitado por seres que temen al sol y levantan nubes de polvo cuando éste aparece.

(Godfrey Sweven: Rillaro, the Archipelago of Exiles. Nueva York y London, 1901. Godfrey Sweven: Limanora, the Island of Progress. Nueva York y London, 1901.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 187

La gente de Estotilanda domina todas las artes del mundo […].

(F. Marcolini: Dello scoprimento dell’Isole Frislandia, Eslanda, Engrovelanda, Estotilanda e Icaria, fatto sotto il Polo Artico dai due fratelli Zeno, M. Nicole e M. Antonio. Venecia, 1558.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 193
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F

30/09/2018
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Fanattia. Está habitada por unos seres quijotescos locos, convencidos de que ciertos alimentos, bebidas, ropas y gestos son nocivos para la salud […].

(Godfrey Sweven: Rillaro, the Archipelago of Exiles. Nueva York y London, 1901. Godfrey Sweven: Limanora, the Island of Progress. Nueva York y London, 1901.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 206

Farouche, país de las Morcillas. Todas las Morcillas son descendientes de los cerdos. Su deidad tutelar es, en tiempo de guerra, […] un puerco grande y graso de color gris […].

(François Rabelais: Le quart livre des faicts du bon Pantagruel. París, 1552.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 210

Isla de la Felicidad. La isla está sumida en un presente eterno en el que nada envejece. No hay allí enfermedades, preocupaciones ni temores, […] Habitan la isla ninfas siempre jóvenes, la más vieja de las cuales aparenta sólo quince años.

(Fanny de Beauharnais: L’Isle de la Félicité ou Anaxis et Théone. París, 1801.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 212

Figlefia. Los figlefianos creen que su misión es poblar la tierra y renovar la raza humana mediante el mestizaje y la esterilización selectiva.

(Godfrey Sweven: Rillaro, the Archipelago of Exiles. Nueva York y London, 1901. Godfrey Sweven: Limanora, the Island of Progress. Nueva York y London, 1901.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 214

En Filos no gobierna un soberano en el verdadero sentido de la palabra. En cambio gobierna el amor, la amistad y el candor, y la persona que mejor inspira estos sentimientos se convierte en el Primer Ciudadano.

En Filos no existen los matrimonios formales, que han sido reemplazados por las declaraciones mutuas de amor. […] Las mujeres de Filo son tan virtuosas que consagran sus vidas a satisfacer los deseos de los hombres demasiados jóvenes para encontrar una amante.

(Comte de Martigny: Voyage d’Alcimédon, ou Naufrage qui conduit au port… [Histoire plus vrai que vraisemblable, mais qui peut encourager à la recherche des terres inconnues]. Amsterdam, 1751.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 217

Isla de la Filosofía. En la isla no hay gobierno, porque el pueblo aún no ha decidido cuál es el sistema menos opresivo y más ilustrado.

(Abbé Balthazard: L’Isle Des Philosophes Et Plusieurs Autres, Nouvellement découvertes, & remarquables par leur rapports avec la France actuelle. Chartres, 1790.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 218

Isla de los Filósofos. Los filósofos construyen vastos edificios, que llaman «sistemas», empezando por el tejado, que normalmente son muy elaborados. Ocurre, sin embargo, que, cuando llega al momento de cimentar el edificio, éste suele derrumbarse y mata al arquitecto.

(Abbé Pierre Françoise Guyot Desfontaines: Le Nouveau Gulliver, ou Voyage De Jean Gulliver, Fils Du Capitaine Gulliver. Traduit d’un Manuscrit Anglois. Par Monsieur L.D.F. París, 1730.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 218

Isla Flotante


Fonseca. La moneda corriente consiste en pedacitos de papel con los bordes arrugados e inscripciones indescifrables. Todas las operaciones comerciales se realizan mientras se profieren juramentos, de modo que lo más probable es que lo escrito en esos papelitos sea alguna invocación al espíritu de la discordia.

(Anónimo: A Voyage To The New Island, Fonseca, Near Barbados. With some Observations Made in a Cruize among The Leward Islands. In Letters from Two Captains of Turkish Men of War, driven thither in the Year 1707. Translated out of Turkish an French. Londres, 1708.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 223

Foollyk o Isla de los Poetas. Son muy pobres porque el comercio de la poesía no es muy próspero. […] Celebran una feria anual en la que se compran y venden todos los artículos poéticos imaginables: tragedias, comedias, libretos de ópera, poemas épicas, fábulas, epigramas.

(Abbé Pierre Françoise Guyot Desfontaines: Le Nouveau Gulliver, ou Voyage De Jean Gulliver, Fils Du Capitaine Gulliver. Traduit d’un Manuscrit Anglois. Par Monsieur L.D.F. París, 1730.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 224

Formosa. La religión de la isla exige sacrificios humanos y todos los años se mata a unos veinte mil niños menores de nueve años.

George Psalmanaazaar: Description de l’isle Formosa. Amsterdam, 1704.

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 225

Isla Frívola. La principal característica de Frívola es que todo allí es ligero o «frívolo». Los arboles se doblan como si fueran de goma, y sus frutos […] se disuelven en la boca como espuma.

La agricultura es sencilla. Las mujeres soplan unos silbatos pequeños cuyo sonido forma surcos en la tierra liviana.

(Abbé Gabriel Françoise Cover: A Discovery Of The Island Frivola: Or, The Frivolous Island, Translated from the French, Now privately handed about at Paris, and said to be agreeable to the English Manuscripts concerning that Island, and its Inhabitants. Wrote by Order of A-l A-n. Londres, 1750.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 291-292

Isla de Frisa, que recibe este nombre porque todos sus caminos son frisos. […] Los arboles y las altas hierbas jamás pierden las hojas ni las flores porque son de damasco y terciopelo.

Los animales y las aves son de tapicería. Son los mismos que se ven en Europa pero, a diferencia de sus primos europeos, éstos no comen, ni canta, ni muerden. 

La única desventaja de este maravilloso país es que en él no hay nada para comer; aquel que intenta devorar una planta o un animal tendrá la sensación de estar masticando seda arrugada.

(Françoise Rabelais: Le cinquiesme et dernier livre des faicts et dicts du bon Pantagruel, auquel est contenu la visitation de l’Oracle de la dive Bacbuc, et le mot de la bouteille; pour lequel est entrepris tout ce long voyage. París, 1564.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 543

En Furosopoli no hay distracciones y visitarla ofrece poco interés.

(Sir John Mandeville: Voiage de Sir John Mandeville. Paris, 1357.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 227
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G

29/09/2018
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Isla de los Geómetras. Sus habitantes pasan el tiempo dibujando figuras en la arena.

(Abbé Pierre Françoise Guyot Desfontaines: Le Nouveau Gulliver, ou Voyage De Jean Gulliver, Fils Du Capitaine Gulliver. Traduit d’un Manuscrit Anglois. Par Monsieur L.D.F. París, 1730.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 231-232

Gifantia. Isla situada en un vasto mar de arenas movedizas […]. Gifantia es el único lugar del mundo donde la naturaleza conserva aún su energía primigenia y produce constantemente nuevas especies de animales y plantas.

(Charles François Tiphaigne de la Roche: Giphantie. París, 1760; Charles François Tiphaigne de la Roche: L’Empire des Zaziris sur les Humains ou La Zazirocratie. París 1761.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 232

Glubbdubdrib. El gobernador tiene el poder de invocar muertos y ordenarles que le sirvan un día completo.

(Jonathan Swift: Travels Into Several Remote Nations Of The World. In Four Parts. By Lemuel Gulliver, First a Surgeon, and then a Captain of several Ships. Londres, 1726.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 234-235

Groenkaaf. Los indígenas conservan su inocencia original y no conocen la diferencia entre vicio y virtud.

(Louis Rustaing de Saint-Jory: Les Femmes Militaires. Relation Historique D’Une Isle Nouvellement Découverte… Dedié A Monseigneur Le Chevalier D’Orleáns. Par le C.D.** París, 1735.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 247
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H

28/09/2018
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Ham Rock. La isla se llama así por su parecido con un jamón de York.

(Jules Verne: Le «Chancellor». París, 1875.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 251

En Helikonda se practica una filosofía […] que podría describirse como la filosofía de «arte por el arte».

Los artistas más conservadores viven cerca de la plaza; los más radicales y experimentales mucho más lejos.

Uno de los inventos más sorprendentes de Helikonda es el optófono, que transmuta cualquier objeto en su equivalente musical.

(Alexander Moszkowski: Die Insel der Weisheit, Geschichte einer abenteuerlichen Entdeckungsfahrt. Berlín, 1922.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 253-254

Her. Su superficie es un estanque de aguas quietas, sobre el cual reina un cisne silencioso y blanco que de vez en cuando bate las alas.

Las mujeres de la isla danzan para los visitantes moviendo sus faldas como el pavo real abre sus plumaje.

(Alfred Jarry: Gestes et Opinions du Docteur Faustroll, Pataphysicien. Roman Néo-Scientifique. Paris, 1911.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 255-256

Isla de los Hermafroditas. Allí todo posee una doble naturaleza: hay perales-manzanos, cerezos-ciruelos, almendros-datileros, etc. Todos los habitantes se visten con prendas de hombre y de mujer y tienen nombres masculinos y femeninos a la vez. No necesitan pareja para procrear y consideran monstruos a los unisexuales.

(Joseph Hall: Mundus alter et idem, sive Terra Australis ante hac semper incógnita. Londres, 1605.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 418

Los árboles de la Isla de las Herramientas parecen animales terrestres por que todos tienen piel, grasa, carne, huesos y, probablemente, órganos internos. […] En vez de frutos dan todo clase de herramientas y armas […]. El que necesite cualquiera de estos objetos no tiene más que sacudir el árbol y caerán en seguida como ciruelas maduras.

(Françoise Rabelais: Le cinquiesme et dernier livre des faicts et dicts du bon Pantagruel, auquel est contenu la visitation de l’Oracle de la dive Bacbuc, et le mot de la bouteille; pour lequel est entrepris tout ce long voyage. París, 1564.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 257

Isla de los Hodos. Su nombre deriva de la palabra griega odos, que significa «camino». En ella todos los caminos están vivos y se mueven por propia voluntad. 

(Françoise Rabelais: Le cinquiesme et dernier livre des faicts et dicts du bon Pantagruel, auquel est contenu la visitation de l’Oracle de la dive Bacbuc, et le mot de la bouteille; pour lequel est entrepris tout ce long voyage. París, 1564.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 259

Hooloomooloo, también se la conoce como isla de los Deformes, pues los habitantes de las islas vecinas, reacios a practicar la bárbara costumbre de eliminar a los niños nacidos con cuerpo asimétrico, pero deseosos también de apartarlos de su vista, fundaron en Hooloomooloo un asilo de deformes. […] Sin embargo, los naturales de Hooloomooloo no saben que son deformes y explican a los viajeros que el hecho de que una persona sea fea o hermosa depende de quien la juzga.

(Herman Melville: Mardi, and  A Voyage Thither. Nueva York, 1849.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 187

Tierra de los Houyhnhnms. La principal especie de la isla es una raza de caballos airosos y mansos: los houyhnhnms. […] Se rigen por la razón. Sus principales virtudes son la amistad y la benevolencia. […] Apartados del mundo, estos caballos han creado una civilización tranquila y pacífica, donde reina un clima de indulgencia y decencia, y no conocen las tensiones políticas […].

Los houyhnhnms no padecen enfermedades y no precisan médicos.

(Jonathan Swift: Travels Into Several Remote Nations Of The World. In Four Parts. By Lemuel Gulliver, First a Surgeon, and then a Captain of several Ships. Londres, 1726.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 261-262
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I

27/09/2018
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Isla de los Ignorantes. Los habitantes se llaman «ignorantes» por su total ignorancia. En la isla nadie es ni debe ser sabio, pues todo debe hacerse por ignorancia […].

(Françoise Rabelais: Le cinquiesme et dernier livre des faicts et dicts du bon Pantagruel, auquel est contenu la visitation de l’Oracle de la dive Bacbuc, et le mot de la bouteille; pour lequel est entrepris tout ce long voyage. París, 1564.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 276

Islas de los Impíos. Archipiélago […] envuelto por una desagradable bruma de olor insoportable, que recuerda la carne humana quemándose en medio de asfalto, azufre y pez. […] De ningún lugar preciso sale una mezcla de gritos y lamentos, como de mucha gente padeciendo. 

(Luciano de Samosata: Relatos verídicos. Siglo II)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 280-281

Isla de las Industriosas Abejas. Todos trabajan y nadie tiene tiempo que perder. En ninguna parte se observan vagos o vagabundos. […] Los peces que pueblan el mar que circunda la isla son, en cambio, muy corteses y facilitan al viajero todo tipo de información.

(Carlo Collodi: Le avventure di Pinocchio. Florencia, 1883.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 281

-En la isla donde yo nací -decía Gallager-, que se llama Inniskea, se agradece mucho las tormentas y tempestades debido a los naufragios. Luego, todos corren a la playa a recoger los restos. Allí se encuentra de todo. Se vive bien en nuestra islita de Inniskea. […]

-Vuélvete ahora misma -dijo Caffrey-, que no se habrán acabado los naufragios.

-¡Qué van a acabarse! Para eso tenemos una piedra en el pueblo

-¿Una piedra?

-Sí. Vestida con un trozo de franela, igual que un niño de pecho. A veces, sin saber por qué, se presenta una racha de buen tiempo. La gente se muere de hambre: se acaba todo. Entonces sacamos la piedra y la paseamos por toda la isla, sobre todo por la parte de los acantilados. Y no falla nunca: el cielo se pone negro, los barcos pierden el rumbo y, a la mañana siguiente, recogemos sus restos. Hay de todo: latas de conserva, astrolabios, grandes ruedas de queso, reglas graduadas…

Raymond Queneau: Siempre somos demasiado buenos con las mujeres. Barcelona (Seix Barral), 2016, pp. 33-34.

Insulae incognitae. Los habitantes de estas islas […] llevan en sus prados floridos una vida natural e idílica. En un clima eternamente benigno, gozan de los más que abundantes bienes que les proporciona una naturaleza pródiga. […] Sus orejas se cierran con un especie de tapa. […] Su lengua […] está dividida en dos lóbulos, de forma que pueden emitir con varias voces todos los sonidos posibles y también hablar a dos personas a la vez.

En estas islas afortunadas no se conocen ni la ambición, ni las pasiones ni los tumultos, sino que todos viven en una armonía perfecta.

(Yámbulo: «Insulae incognitae in Oceano meridionali», en Diodori Siculi bibliothecae historicae libri. Londres, posth., 1933-1957.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 287-288
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J

26/09/2018
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Juam. Allí verá dos preciosas aldeas. La  del oeste está habitada por la tarde y la del este por la mañana, lo cual permite a sus habitantes pasar el día entero a la sombra.

En [su] refugio, casi impenetrable, está sentado, majestuosamente, el rey de Juam, como el corazón de la semilla de un fruto, rodeado del universo, ceñido por el zodíaco, circundado por el mar, dividido por el horizonte, enmarcado por los arrecifes, encerrado en la montaña, recogido en la glorieta, fajado por la realeza, abrazado a sí mismo: la perfecta esfera de las esferas dentro de una esfera.

(Herman Melville: Mardi, and  A Voyage Thither. Nueva York, 1849.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 305

Isla Juan Fernández.

VIERNES: -¿No se te ha ocurrido pensar que su nombre no es el mero producto de un mero azar de navegación? Tal vez no hay nada casual en eso, Robinson. […] Juan Fernández es el nombre más común, más vulgar que podrías encontrar en lengua castellana. Es el equivalente exacto de John Smith en tu país, de Jean Dupont en Francia, de Hans Schmidt en Alemania. Y por eso no suena como un nombre de individuo sino de multitud, un nombre de pueblo, el nombre del uomo qualunque, del jedermann

Julio Cortazar: «Adiós, Robinson». En: Adiós, Robinson y otras piezas breves. Buenos Aires (Suma de Letras Argentinas), 2004, p. 204

Benjamín Vicuña Mackenna: Juan Fernández Historia Verdadera de la isla de Robinson Crusoe. 1883

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K

25/09/2018
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Kloriole. El templo [de la Fama Literaria] contiene muchos nichos y en cada nicho se ve la momia de un poeta glorioso preservado para la eternidad. […] El acceso al templo por tierra se halla protegido por una banda de gansos salvajes,  que se alimentan de jóvenes poetas.

(Godfrey Sweven: Rillaro, the Archipelago of Exiles. Nueva York y London, 1901. Godfrey Sweven: Limanora, the Island of Progress. Nueva York y London, 1901.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 312

Kradak. Lo ocupación principal de los kradakenses es la búsqueda del placer […]. Los isleños han explorado a fondo la relación que existe entre el dolor y el placer, el orgasmo y el sufrimiento, y muchos de ellos han adoptado la doctrina masoquista. No se ponen obstáculos a ninguna inclinación, ni sexual ni de ningún otro tipo […]. 

La cultura de la isla pretende reproducir la anarquía de la naturaleza en las relaciones entre los hombres y alentar las más diversas corrientes en las formas de pensar y sentir. Las investigaciones particulares originales y brillantes se recompensan con unos buenos latigazos.

(Alexander Moszkowski: Die Insel der Weisheit, Geschichte einer abenteuerlichen Entdeckungsfahrt. Berlín, 1922.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 316-317
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L

24/09/2018
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Lamary. El clima es tan caluroso que la gente vive desnuda. Las mujeres, como las tierras y las propiedades, son de todos. Los habitantes de Lamary son caníbales. Compran niños a los mercaderes y los engordan para comérselos […].

(Sir John Mandeville: Voiage de Sir John Mandeville. Paris, 1357.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 320

Lamiam. Sus habitantes maldicen el sol ardiente del mediodía. Son una raza de gigantes antropófagos que van desnudos y viven en cavernas.

(William Bullein: A Dialogue both Pleasant and Pitiful, wherein is a Goodly Regimente against the Fever Pestilence, with a Consolation and Confort against Death. Londres, 1564.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 320

Laputa. Isla flotante o volante […]. El declive de su superficie, desde la circunferencia al centro, es la causa natural que toda la lluvia que cae sobre la isla se junte en cuatro enormes estanques. Cuando la evaporación natural no puede impedir que éstos rebosen, la isla se eleva por encima de las nubes de lluvia.

Los laputanos son extremadamente dados a discutir y no toleran que se les contradiga. La imaginación, la fantasía y la inventiva les son por completo ajenas; de hecho carecen de palabras para expresar estos conceptos.

(Jonathan Swift: Travels Into Several Remote Nations Of The World. In Four Parts. By Lemuel Gulliver, First a Surgeon, and then a Captain of several Ships. Londres, 1726.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 322-324

Le Douar. En el siglo XIII, la isla volcó como un barco que zozobra y fue tragada por el mar.

(J.H. Rosny Jeune. L’Énigme du «Redoutable». París, 1930.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 325

Letalispons. Los hombres y las mujeres viven hasta los ciento veinte años, pero no envejecen: a los sesenta años de edad, rejuvenecen nuevamente y recuperan vigor y energía.

[…] no tienen enemigos porque nada puede ofenderles. Se rigen por leyes muy simples: 1) sigue tu primer pensamiento y no tengas otros; 2) no pienses como los demás, sé original; 3) el buen gusto es un sexto sentido; 4) aprende cuentos de memoria y habla mucho; 5) no pienses antes de hablar; y 6) exprésate siempre de manera original.

(Abbé Pierre Françoise Guyot Desfontaines: Le Nouveau Gulliver, ou Voyage De Jean Gulliver, Fils Du Capitaine Gulliver. Traduit d’un Manuscrit Anglois. Par Monsieur L.D.F. París, 1730.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 328

Liliput. Sus habitantes no llegan a los quince centímetros de estatura […] y los árboles más grandes no miden mucho más de dos metros de alto.

Los liputenses son de la opinión de que los padres son los últimos a los que se debe confiar la educación de sus propios hijos. […] Todos los padres están obligados de enviar a sus hijos a guardarías públicas […].

Los liliputenses […] entierran a sus muertos verticalmente con la cabeza hacia abajo […].

(Jonathan Swift: Travels Into Several Remote Nations Of The World. In Four Parts. By Lemuel Gulliver, First a Surgeon, and then a Captain of several Ships. Londres, 1726.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 332-334

Limanora. Con un compuesto de extractos de […] tres plantas, los limanorenses pueden volar hasta alturas donde ya no existe el aire.

El principio básico de la civilización limanorense es el deseo de progresar física y espiritualmente. En los primeros tiempos, un cuidadoso control sanitario permitió erradicar todas las enfermedades hereditarias, y la delincuencia fue disminuyendo gracias a la educación y las medias reformistas.

[…] Consideran el poder de la voluntad como una fuerza magnética que se canaliza, sobre todo, a través de los ojos. La emplean en las sesiones de hipnosis y en el lenguaje de los ojos, mediante el cual los limanorenses mantienen largos diálogos silenciosos […]. 

El triunfo definitivo de la vida es la capacidad de permanecer solo.

(Godfrey Sweven: Limanora, the Island of Progress. Nueva York y London, 1901.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 334-337

País de las Linternas. La isla está poblada por linternas -mujeres- [y] faroles -varones- […]. Se dice que antaño Demóstenes vivió con ellos.

En el País de las Linternas los acontecimientos más divertidos ocurren de noche, cuando las linternas salen en compañía de sus fanales.

(Anónimo: Le Voyage de navigation que fist Panurge, disciple de Pantagruel, aux isles incognues et éstranges de plusieurs choses merveilleuses et difficiles à croire, qu’il dict avoir veues, dont il fait narration en ce présent volume, et plusieurs aultres joyeusetez pour inciter les lecteurs et auditeurs à rire. París, 1538; Françoise Rabelais: Le cinquiesme et dernier livre des faicts et dicts du bon Pantagruel, auquel est contenu la visitation de l’Oracle de la dive Bacbuc, et le mot de la bouteille; pour lequel est entrepris tout ce long voyage. París, 1564.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 338-339

Antiguamente había en Lixus un soto de árboles que daban frutos de oro. […] Los pétalos de flores parecen hojas de oro y los frutos pesadas esferas, también de oro. La carne de estos frutos tiene la estructura que recuerda al metal cristalizado.

(Plinio el Veijo: Historia natural. Siglo I.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 339-340

Isla de los Lotófagos. La isla está habitada por indígenas que se alimentan de flores de loto y consiguen de este modo olvidar las preocupaciones propias de los mortales. […] El incauto que pruebe estas flores ya no querrá regresar a su patria.

(Homero: Odisea. Siglo IX [?] a.C.; Lord Tennyson: «The Lotus Eaters», en Poems. Londres, 1833.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 347-348

Luggnagg es célebre por su hospitalidad, pues a menudo el Estado paga los gastos de alojamineto de los extranjeros. […] Al ser recibido [por el rey], el viajero debe arrastrarse sobre el vientre y lamer el suelo mientras avanza.

Luggnagg debe su fama principalmente a sus […] «inmortales». […] Lamentablemente, aunque no mueren, tampoco gozan de una perpetua juventud. […] Acaban siendo incapaces de comunicarse con nadie y viviendo como extranjeros en su propio país. 

(Jonathan Swift: Travels Into Several Remote Nations Of The World. In Four Parts. By Lemuel Gulliver, First a Surgeon, and then a Captain of several Ships. Londres, 1726.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 348-349

Luquebaralidas. Grupo de islas […] habitadas por una especie de butifarra que alcanza unos treinta centímetros de estatura. Las butifarras tienen dientes largos y afilados, pero carecen de huesos. […] Beben mostaza de los ríos que fluyen por la isla.

(Anónimo: Le Voyage de navigation que fist Panurge, disciple de Pantagruel, aux isles incognues et éstranges de plusieurs choses merveilleuses et difficiles à croire, qu’il dict avoir veues, dont il fait narration en ce présent volume, et plusieurs aultres joyeusetez pour inciter les lecteurs et auditeurs à rire. París, 1538.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 350-351
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23/09/2018
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Macaria. Los ricos y los pobres, los de arriba y los de abajo, trabajan codo con codo para lograr la felicidad común. […] Castigan severamente la ebriedad y a la menor falta un funcionario pierde su puesto. A los blasfemos se les corta la lengua.

(Gaspar Stiblinus: «Commentariolus de Eudaemonensium Republica», en Coropoedia. Basilea, 1555.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 195-196

Isla de los Macreones. Ocupa casi toda la superficie de la isla un bosque grande y sombrío poblado por demonios y héroes, hoy ya viejos y canos. […] Cuando alguno muere, crecen los lamentos en el bosque, se desencadenan plagas y desastres y estallan en el aire meteoros terribles y espantosas tormentas en el mar.

(François Rabelais: Le quart livre des faicts du bon Pantagruel. París, 1552.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 353

Maïna. Está habitada por dos tribus, los artícolas y los beos.

Los artícolas son escritores, pintores y músicos, y sólo viven para el arte. Los beos los cuidan, y su único placer es atender las necesidades de los artícolas, a quienes dan todo, incluso sus mujeres.

(André Maurois: Vojage au Pays des Articoles. París, 1927.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 354-355

Isla de Mango. El único inconveniente de este hermoso y apacible lugar son las ratas que lo infestan. Para matarlas, los habitantes usan cerdos, ya que es difícil conseguir gatos.

(Robert Michael Ballantyne: The Coral Island. Londres, 1858.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 360

Medamothi. Isla agradable, célebre por sus faros y las altas torres que embellecen su costa.

(François Rabelais: Le quart livre des faicts du bon Pantagruel. París, 1552.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 372

Megapatagonia. Está habitado por hombres que no se han desarrollado como el resto, sino que conservan la apariencia y las costumbres de los animales. […] hay hombres-osos, hombres-monos y hombres-nutrias. […] Los ciudadanos trabajan cuatro horas diarias y no sienten el trabajo como una imposición, sino como un placer.

(Nicolas Edme Restif de la Bretonne: La Découverte australe Par un Hommevolant, ou Le Dédale français; Nouvelle très-philosophique: Suivie de la Lettre d’un Singe, & ca. Leipzig, 1781.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 372-373

Meillcourt. La población se divide en soldados y obreros, siendo mayoría estos últimos.

(Jean Baptiste de Boyer, Marquis d’Argens: Le Législateur Moderne, Ou Les Mémoires Du Chevalier De Meillcourt. Amsterdam, 1739.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 373

Melita. Isla […] donde cece un arbusto llamado simlax que adopta forma de ser humano, se adhiere a los árboles y los asfixia.

(Plinio el Veijo: Historia natural. Siglo I.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 374

Meskeeta. Los habitantes son exiliados […], carniceros de libros, maniáticos de la crítica de estatura reducida por su exacerbado espíritu inquisitivo. Siempre van armados de dardos que se arrojan los unos a los otros. […] Tienen esclavos enanos que les llevan los libros que después ellos atacan y critican.

(Godfrey Sweven: Rillaro, the Archipelago of Exiles. Nueva York y London, 1901. Godfrey Sweven: Limanora, the Island of Progress. Nueva York y London, 1901.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 375-376

La única información que existe acerca de la isla de Mongaza procede de una crónica del siglo XV y es insignificante.

(Anónimo: Amadís de Gaula. Zaragoza, 1508.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 382

Monte Análogo. Continente insular […]. Es una gran montaña, la más alta de la tierra […]. Contiene toda clase de minerales, de origen desconocido, que tienen la propiedad de curvar el espacio a us alrededor de modo que toda la zona queda metida dentro de un cascarón de espacio curvado.

(René Daumal: Le Mont Analogue. París, 1952.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², pp. 384-385

Isla de Moreau. En ella vivían tanto un tribu de indios canacas […] como un grupo de extrañas criaturas: los hombres-bestias -hombre-toros, hombres-leones, hombres-monos. etc.-, que […] eran originalmente bestias que doctor Moreau intentó transformar en hombres, sin lograrlo jamás de todo.

(H.G. Wells: The Island of Doctor Moreau. Londres, 1896.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 409

Isla de los Muertos.

Arnold Böcklin (1827-1901)


Isla Musical. Muy renombrada por su extraña flora de instrumentos arcaicos que crecen en las plantaciones protegidas por cercas de bambú eolio […].

La sonoridad atmosférico de la isla se regula con termómetros llamadas «sirenas».

(Alfred Jarry: Gestes et Opinions du Docteur Faustroll, Pataphysicien. Roman Néo-Scientifique. Paris, 1911.)

Alberto Manguel & Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios. Madrid (Alianza), 2014², p. 292
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